Una reciente sentencia del TEDH (Tribunal de Europeo de Derechos Humanos) aprueba las grabaciones de vídeo que realizan los detectives en la vía pública. Según la sentencia, las investigaciones realizadas por los detectives privados y las pruebas que obtienen con sus grabaciones de vídeo, no vulneran en absoluto el derecho a la intimidad y la vida privada de las personas.